Un poema de "Meditación de los asombros"


ESTATUAS SIN MEMORIA

Sepulcros anónimos con estatuas yacentes,
en las ruinas de un viejo monasterio medieval
(Tentudía, Badajoz). 


Bajo la oscura bóveda vencida
cuatro figuras duermen su abandono:
Sólo bultos labrados,
silente incertidumbre de las formas,                             
desolación del mármol
sin el hondo calor de la memoria.
Un lentísimo invierno
poblando fue de escarcha sus perfiles,
destruyendo ataduras, inmolando
sus huellas al silencio.
Alzóse en torvo triunfo la ceniza:
ni siquiera sus nombres
lograron remontar el infortunio,
que así paga el destino,
en tan voraz moneda,
sus enconadas deudas con la vida.
Y saber
que estos montones tristes respiraron,
se inundaron de amor, o lo sufrieron,
acumularon juncos y raíces
en sus odres de sangre,
ardientes vendavales en sus frentes,
escenas de dolor o de alegría
en la cálida luz de sus miradas…
Todo fue.
                     Todo huyó.
                                              Sólo quedan
cuatro nadies yacentes, cuatro alcores
de muda ingratitud,
cuatro siglos de hielo renaciendo
multiplicadas muertes cada día
en este yermo imperio del olvido.


Del libro "Meditación de los asombros”, Premio Gules de Poesía del Ayuntamiento de Valencia. Prólogo de José Hierro. Editorial Prometeo, Valencia. © Antonio Porpetta. Autorizada su reproducción total o parcial, citando autoría. Fecha incorporación al blog: 21 junio 2016.